Luana inspira a otras niñas a creer en su propio potencial

El camino puede ser difícil, pero con esfuerzo se pueden lograr todos los sueños, incluso aquellos que nunca imaginaste alcanzar.
Luana Párraga
Callao
Luana Párraga vive en Ventanilla, Callao. Desde pequeña ha sido una adolescente curiosa, perseverante y con un profundo deseo de aprender. Siempre soñó con construir un futuro diferente para ella y su familia, convencida de que la educación podía abrirle nuevas oportunidades.
Ese camino comenzó a fortalecerse gracias a su participación en Niñas con Oportunidades, iniciativa impulsada por CARE Perú que acompaña a estudiantes de 3.°, 4.° y 5.° de secundaria para fortalecer sus habilidades socioemocionales, el liderazgo y su proyecto de vida. A través del programa, Luana desarrolló mayor confianza en sí misma, aprendió a reconocer sus fortalezas y descubrió que podía proponerse metas que antes parecían inalcanzables.
Con esa nueva seguridad decidió seguir explorando sus intereses y participar en Huarmis Space 2025, donde representó a Ventanilla junto a otras adolescentes que comparten la pasión por la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM). Esta experiencia no solo amplió sus conocimientos, sino que también le permitió conocer referentes, intercambiar experiencias y confirmar que las mujeres tienen un papel fundamental en estas disciplinas.
Cada una de estas experiencias fue fortaleciendo su proyecto de vida y reafirmando su vocación. Hoy, Luana está a punto de iniciar una nueva etapa como estudiante de Ingeniería Industrial en la Universidad Privada del Norte (UPN), un logro que refleja años de esfuerzo, constancia y la confianza que ha construido en sus propias capacidades.
Pero su historia no termina aquí. Con cada paso que da, Luana demuestra que las niñas y adolescentes pueden llegar tan lejos como se lo propongan cuando cuentan con oportunidades, acompañamiento y personas que creen en su potencial. Su ejemplo inspira a otras jóvenes a seguir estudiando, perseguir sus sueños y abrirse camino en espacios donde todavía se necesitan más mujeres liderando e innovando.
La historia de Luana es un recordatorio de que invertir en las niñas no solo transforma una vida: genera nuevas oportunidades, rompe barreras y multiplica las posibilidades para toda una comunidad.







