Jacqueline transforma la gestión del agua y fortalece el liderazgo de las mujeres en su comunidad

Antes pensaba que mi lugar estaba solo en la casa, pero hoy sé que puedo liderar y cuidar mejor nuestros cultivos. Aprender a usar el agua de manera adecuada ha cambiado nuestra producción y también mi forma de verme como mujer.
Jacqueline
Lima
Jacqueline García Barreto es presidenta de un comité en su comunidad y una lideresa que hoy impulsa cambios concretos en la gestión del agua y la organización comunal. Su historia refleja una transformación personal y colectiva que ha permitido abrir nuevos espacios de participación para las mujeres.
En su comunidad, durante mucho tiempo, las mujeres estuvieron principalmente dedicadas al hogar, al cuidado de los hijos y al trabajo en la chacra, mientras que la participación en espacios comunales y de toma de decisiones era asumida mayoritariamente por los hombres. Este contexto marcó durante años la forma en que muchas mujeres, incluida Jacqueline, se veían a sí mismas.
Su participación en el proyecto Caprinos Suyo, financiado por Plan Binacional – Capítulo Perú e implementado por CARE Perú, marcó un punto de inflexión. Como presidenta de su comité, fue invitada a una pasantía donde accedió a nuevos conocimientos sobre el manejo del agua, especialmente en el uso de geomembranas y sistemas de riego tecnificado. A partir de esta experiencia, comenzó a implementar prácticas más eficientes en su comunidad, reemplazando métodos tradicionales como el riego por inundación por sistemas que permiten dosificar mejor el agua.
Este cambio ha tenido un impacto directo en la producción agrícola. El riego tecnificado permite aplicar la cantidad exacta de agua que las plantas necesitan, evitando el desperdicio y mejorando el rendimiento de los cultivos. Así, no solo se optimiza el uso del recurso, sino que también se protege la productividad de las chacras.
Más allá del aspecto técnico, este proceso ha fortalecido su liderazgo. Hoy, Jacqueline se reconoce como una mujer capaz de liderar, de organizar y de generar confianza en su comunidad. Su rol le ha permitido compartir lo aprendido, motivar a otras personas y demostrar que el liderazgo no se basa en imponer, sino en unir esfuerzos para avanzar de manera conjunta.
Su historia también refleja un cambio en la forma de entender el rol de las mujeres. Lo que antes parecía limitado al ámbito del hogar, hoy se amplía hacia la participación activa en decisiones comunales y en la gestión de recursos. Jacqueline ha fortalecido su confianza y su voz, convencida de que las mujeres tienen un papel clave en el desarrollo de sus comunidades.







