Isabel inspira a más mujeres a liderar y defender sus territorios

Antes nos decían que las mujeres no podíamos, pero nosotras sí podemos. Quiero que más mujeres asuman responsabilidades en sus comunidades y que sean las futuras defensoras de nuestros territorios ancestrales. Sin territorio no somos indígenas.
Isabel
Comitarincani
Isabel Barboza es una lideresa asháninka que ha dedicado gran parte de su vida a su comunidad y a la defensa de los territorios ancestrales. Su camino comenzó desde muy joven, cuando empezó a asumir responsabilidades dentro de su comunidad. Con los años, fue ocupando distintos espacios de representación, abriendo camino en escenarios donde durante mucho tiempo se decía que las mujeres no podían liderar.
Para Isabel, el territorio es mucho más que el lugar donde vive su pueblo. Es parte de su identidad, de su cultura y de los saberes que han pasado de generación en generación. Allí están los recursos que sostienen la vida de las comunidades y una historia que ella quiere preservar también para sus hijos y nietos.
Ese compromiso se ha fortalecido a través de Paisajes Amazónicos Vivos, proyecto desde el cual CARE Perú, junto con ANECAP, DRIS, la Sociedad Zoológica de Frankfurt (FZS) y SERNANP, acompaña a las organizaciones y comunidades indígenas en la gestión y conservación de las reservas comunales. Isabel reconoce en este proceso un respaldo para continuar fortaleciendo capacidades, articulando esfuerzos y contando con mayores herramientas para proteger sus territorios.
Pero para Isabel, avanzar también significa que otras mujeres puedan hacerlo. Desde los roles que hoy ocupa, impulsa que más mujeres participen, tomen decisiones y asuman responsabilidades dentro de sus comunidades. Su propia experiencia le ha enseñado que cuando una mujer encuentra un espacio para liderar, también puede abrir camino para muchas más.
En 2026, CARE Perú reconoció su trayectoria con el premio Voces que Inspiran, durante la tercera edición de Impacto CARE. Este reconocimiento destacó su compromiso, liderazgo y el ejemplo que representa para otras mujeres de su comunidad.
La historia de Isabel demuestra que fortalecer la participación de las mujeres no solo transforma sus propias vidas, sino que también deja nuevas referentes, fortalece a sus comunidades y abre más oportunidades para las generaciones que vienen.







