90 Agentes Comunitarios de Salud fortalecieron sus capacidades para orientar a las familias sobre hábitos saludables, prevención de la diabetes tipo 2 e hipertensión arterial.
Moquegua, 7 de setiembre de 2026.-
Escuchar antes de orientar. Comprender antes de intervenir. Acompañar antes de recomendar. Este es el enfoque que el Programa Vive Salud viene fortaleciendo en los Agentes Comunitarios de Salud (ACS), reconociendo su papel como actores cercanos a las familias y como puente entre la comunidad y los servicios de salud.
Como parte de este proceso, se desarrolló un ciclo de talleres sobre prevención de enfermedades no transmisibles dirigido a 90 Agentes Comunitarios de Salud de 16 establecimientos de salud de Moquegua.
Más que transmitir información, la propuesta buscó que los ACS cuenten con herramientas para dialogar con las familias desde sus propios saberes previos y experiencias, identificar prácticas y factores de riesgo, y promover cambios posibles en la vida cotidiana.

Una herramienta para convertir información en conversación
Uno de los principales recursos utilizados es el “Laminario del Agente Comunitario”, una herramienta didáctica creada Vive Salud para acompañar a los ACS en su trabajo con las familias. Su diseño facilita conversaciones sencillas sobre prevención, y hábitos saludables,
Además, el material propone una metodología basada en “estrategias para conversar”. En lugar de comenzar directamente con una recomendación, el agente parte de una pregunta, escucha lo que la persona conoce o ha vivido, y la invita a reflexionar sobre sus propias prácticas.
Así, por ejemplo, ante una conversación sobre actividad física, el laminario propone preguntar: qué podrían hacer en casa para moverse más, y, a partir de sus respuestas, identificar actividades sencillas que puedan incorporar a su rutina, como caminar, bailar, subir escaleras, realizar tareas del hogar o jugar con los niños.
De esta manera, el ACS puede traducir un mensaje de salud a situaciones concretas y cercanas, ayudando a que la información tenga sentido para cada familia.

De la información a decisiones cotidianas
El laminario aborda ocho temas que permiten desarrollar conversaciones progresivas: qué son las enfermedades no transmisibles y cómo se detectan, cuáles son sus factores de riesgo, qué prácticas relacionadas con la alimentación y la actividad física pueden contribuir a prevenirlas. También, la importancia de detectarlas y tratarlas a tiempo.
En el caso de la alimentación, el material utiliza elementos cotidianos para conversar sobre frutas y verduras, menestras, cereales, alimentos de origen animal y consumo de agua. En actividad física, propone reconocer que moverse no significa necesariamente realizar una actividad deportiva, sino incorporar movimiento en actividades de la vida diaria.
Esta manera de abordar la salud busca que el mensaje no termine en la información recibida, sino que pueda convertirse en reflexiones y decisiones que las personas incorporen progresivamente a su vida cotidiana.
Los 90 agentes capacitados pertenecen a los establecimientos de salud de Tumilaca, Samegua, Torata, Arondaya, Yacango, Los Ángeles, El Algarrobal, Pampa Inalámbrica, Puente Bello, Cambrune, Carumas, Pasto Grande, Chen Chen, Mariscal Nieto, San Antonio y La Bodeguilla.
Con estas herramientas, los agentes comunitarios fortalecen su capacidad para escuchar, orientar y acompañar a las familias, contribuyendo a que el cuidado de la salud y la prevención de la diabetes y la hipertensión también formen parte de las conversaciones cotidianas en la comunidad.
El Programa Vive Salud, impulsado por Anglo American Quellaveco en alianza con el Gobierno Regional de Moquegua, a través de la DIRESA Moquegua, y con CARE Perú como socio implementador, continúa fortaleciendo las capacidades de quienes están más cerca de las familias.






