La comunidad de Carapo enfrenta diversos riesgos climáticos y ambientales que afectan la disponibilidad de agua, la producción agropecuaria y los medios de vida de las familias. Las familias de Carapo dependen principalmente de la agricultura familiar, la crianza de animales menores y la ganadería de pequeña escala. Su producción está orientada principalmente al autoconsumo e incluye cultivos tradicionales como maíz, papa, cebada, habas, arveja, trigo, oca y mashua.
Frente a ello, en el marco del proyecto “Warmi Yachay”, se desarrolló un plan orientado a fortalecer las capacidades locales y promover prácticas productivas sostenibles para avanzar hacia una mayor seguridad y soberanía alimentaria. Como punto de partida, se realizó un diagnóstico familiar que permitió identificar los principales factores de riesgo que afectan a los hogares, así como sus capacidades y estrategias para hacerles frente. Este proceso permitió reconocer las condiciones de vulnerabilidad e inseguridad alimentaria de las familias y, a partir de ello, orientar la implementación de acciones destinadas a diversificar la producción, fortalecer sus medios de vida y mejorar la calidad y diversidad de su alimentación.
Biohuertos y módulos de crianza familiar
En el marco del proyecto “Warmi Yachay”, se implementaron intervenciones orientadas a fortalecer la producción familiar y mejorar el acceso a alimentos nutritivos y frescos.
Como parte de estas acciones se instalaron:
- 4 biohuertos familiares, destinados a la producción de hortalizas y verduras para el autoconsumo.
- 5 galpones familiares para la crianza de gallinas, que permitirán mejorar la disponibilidad de huevos y carne.
- 1 módulo familiar para la crianza de cuyes, contribuyendo a la disponibilidad de proteína animal.


Estas intervenciones fueron distribuidas entre 10 familias en condiciones de mayor vulnerabilidad, con el propósito de fortalecer sus capacidades productivas y contribuir a una alimentación más variada y nutritiva.
A través de los biohuertos y módulos de crianza, se busca incrementar de manera sostenida la disponibilidad de alimentos frescos producidos por las propias familias, incluyendo hortalizas, verduras, huevos y carne de cuy. De esta manera, se contribuye a reducir la dependencia de la compra de alimentos provenientes de fuentes externas y se fortalecen las capacidades familiares para producir parte de los alimentos que consumen.
Un vivero comunal para producir y cuidar el territorio
Como intervención para mejoramiento producto de la comunidad de Carapo, se implementó un vivero comunal en Carapo, destinado a la producción de hortalizas y especies forestales nativas.
En el vivero se vienen produciendo hortalizas como lechuga, albahaca, espinaca, apio, pepinillo, tomate y pimentón, así como plantones de especies forestales nativas, entre ellas el queñual.
Esta iniciativa promueve prácticas agroecológicas, diversifica la producción local y contribuye tanto a la seguridad alimentaria como a la recuperación y conservación de los ecosistemas.
Asimismo, se desarrollaron sesiones de fortalecimiento de capacidades técnicas dirigidas a las familias de Carapo y a la Organización de Mujeres Indígenas de Carapo (FEDEMUICA). Estas sesiones estuvieron orientadas a la producción y forestación de especies forestales nativas, la recuperación de la cobertura vegetal y la conservación de los ecosistemas, así como al mantenimiento y sostenibilidad del vivero comunal.
Feria nutritiva: recuperando los saberes y alimentos locales
Para promover una alimentación saludable y valorar los productos y conocimientos de la comunidad, se realizó una Feria Nutritiva de Carapo, en articulación con el establecimiento de salud del distrito de Carapo.
Durante esta actividad se promovió el consumo de alimentos preparados a partir de productos locales, recuperando y poniendo en valor los saberes y prácticas alimentarias tradicionales de las familias.
La feria también permitió sensibilizar a la población sobre la importancia de una alimentación variada y nutritiva para prevenir la anemia, la desnutrición y otros problemas de salud, fortaleciendo conocimientos que pueden ser incorporados en la alimentación cotidiana de los hogares.

Familias que producen, conservan y deciden sobre sus alimentos
Las acciones impulsadas por el proyecto “Warmi Yachay” articulan producción familiar, alimentación saludable, recuperación de saberes locales y conservación del territorio. Estas iniciativas contribuyen a fortalecer la seguridad y soberanía alimentaria de Carapo, promoviendo una mayor diversidad de alimentos disponibles para las familias, el aprovechamiento sostenible de los recursos locales y el fortalecimiento de la resiliencia de los hogares y del territorio frente a los riesgos climáticos y ambientales.






