El 2021 coincide con el 30 aniversario de la campaña global 16 Días de Activismo, la cual tiene como fin crear conciencia sobre la violencia basada en género y se lleva a cabo del 25 de noviembre (Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer) al 10 de diciembre (Día Internacional de los Derechos Humanos).

La violencia de género sigue siendo uno de los problemas de escala mundial más preocupantes, y una barrera para superar la desigualdad de género. Las estadísticas mundiales son alarmantes: una de cada tres mujeres en todo el mundo experimenta violencia física o sexual en su vida, generalmente por parte de una pareja íntima (OMS). Mientras que, en el Perú, entre 6 y 7 de cada 10 mujeres pasarán por la misma situación (INEI).

Este año, la campaña se centra en el tema del feminicidio (asesinato de mujeres por motivos de género) y la violencia de género en el mundo del trabajo, basándose en los estándares legales descritos en el Convenio 190 de la OIT y las acciones planteadas en la Recomendación 206 sobre la violencia y el acoso.

La pandemia de COVID-19 ha amplificado y empeorado el problema para las mujeres como consecuencia de las medidas obligatorias de aislamiento o encierro, exponiéndolas a sufrir mayores agresiones, pero sin la posibilidad de denunciar u obtener protección de las entidades competentes. A las agresiones en el espacio doméstico y el espacio público, se ha sumado la violencia en las redes sociales, afectando principalmente a las niñas y adolescentes.

En el caso de las mujeres que se desempeñan en ámbito laborales formales, deben lidiar con espacios hostiles que las orillan a retornar al espacio doméstico como consecuencia de la falta de reconocimiento y oportunidades y brechas salariales que no reconocen su experiencia y conocimiento; así como el hostigamiento sexual laboral, que sigue formando parte de la cultura organizacional de muchas instituciones.

CARE Perú reconoce que las mujeres y las niñas en su diversidad tienen derecho a vivir una vida libre de violencia. Por ello, nuestro marco programático y de respuesta humanitaria pone en el centro la igualdad, como una estrategia de respuesta efectiva a la superación de las desigualdades y toda forma de violencia basada en género. A través de nuestras intervenciones y la respuesta, buscamos:

  • Potenciar la autonomía de las niñas y mujeres, fortaleciendo sus habilidades blandas, educativas y productivas.
  • Abordar los impactos diferenciados de los roles y mandatos de género.
  • Transformamos esas estructuras hacia una sociedad más igualitaria, que reconozca el poder y la importancia de las voces y liderazgos de las mujeres. 

Proyectos como MOFA, financiado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania, busca mejorar el acceso a los servicios de salud (salud sexual y reproductiva, salud mental) y de protección de las mujeres migrantes refugiadas e integrantes de la comunidad de acogida afectadas/os por la crisis de Venezuela en Perú, especialmente, mujeres, niñas, miembros de la comunidad LGTBIQ+, neurodiversas, con alguna discapacidad y otros grupos en situación de vulnerabilidad.

En esa misma línea, Alma Llanera, con fondos del Gobierno Estadounidense, contribuye a mejorar la autosuficiencia e integración de personas refugiadas y migrantes de nacionalidad venezolana vulnerables en Perú a través de la promoción de acceso a la protección, así como de servicios de salud y salud mental, en las que interviene tanto las comunidades de acogida como migrante.

Se necesita de muchos esfuerzos y toma de decisiones entre las instituciones titulares de esta problemática para garantizar que las sobrevivientes y las personas en riesgo de violencia de género tengan acceso a un apoyo integral y oportuno, incluidos servicios de salud y psicosociales de calidad y acceso a la justicia, mediante la asignación de recursos adecuados.

No obstante, cada una de nosotras y nosotros puede contribuir a combatir esta problemática, desafiando las normas, creencias y prácticas sociales que normalizan la violencia y la discriminación contra las mujeres y las niñas, y apoyando y ampliando el trabajo de los grupos, movimientos y activistas que lideran la lucha contra la violencia de género en diversos contextos.

Auditados por
Ernst & Young

CARE Perú obtuvo el certificado de homologación por 3 años a solicitud de Compañía Minera Antamina en marzo de 2021