24 mil familias de Torata, Tumilaca, Chen Chen, El Algarrobal, y Titire podrán acceder a consultas médicas a distancia, sin salir de sus comunidades.
Durante años, para muchas familias de Torata, Tumilaca, Chen Chen, El Algarrobal y Titire, una consulta con un médico especialista significaba viajar varias horas hasta la ciudad, asumir gastos adicionales y, en muchos casos, postergar la atención médica. Hoy esa realidad comienza a cambiar.
Cinco establecimientos del primer nivel de atención en Moquegua han incorporado servicios de TeleSalud que permitirán conectar a más de 24.000 familias con médicos especialistas sin necesidad de salir de sus comunidades.
La iniciativa forma parte de un esfuerzo liderado por el Programa Vive Salud de Anglo American Quellaveco, en alianza con el Gobierno Regional de Moquegua y la Dirección Regional de Salud, con el objetivo de fortalecer la atención comunitaria y mejorar el acceso oportuno a servicios médicos especializados.
Los establecimientos fortalecidos durante el 2026 son el Centro de Salud Torata, el Puesto de Salud Tumilaca y el Centro de Salud Chen Chen, en la Red de Salud Moquegua, así como el Puesto de Salud El Algarrobal, en la Red de Salud Ilo.
Este proceso comenzó en 2025 con la primera entrega de equipamiento realizada en el Puesto de Salud Puente Bello, en Titire, un hito que permitió acercar servicios especializados a más de 500 familias de seis comunidades rurales: Aruntaya, Chilota, Huaychuni, Jancopujo, Hirhuara y Pacchani.
Pero el cambio no se limita a la incorporación de tecnología.
CARE Perú, socio estratégico que implementa el Programa Vive Salud, gestionó la capacitación de más de 40 profesionales de salud en el uso de los equipos médicos de TeleSalud, un proceso que tuvo una duración de 50 horas.
Más allá del aprendizaje técnico, se buscó fortalecer las capacidades del personal de salud para brindar una atención más cercana, humana y preventiva a las familias de sus comunidades.
La TeleSalud no solo amplía el acceso a especialistas; también refuerza el papel del primer nivel de atención como espacio de confianza para la población, permitiendo realizar diagnósticos oportunos y evitar que enfermedades se agraven.
Durante las ceremonias de entrega, familias y agentes comunitarios participaron activamente para conocer cómo funcionan los equipos y cómo acceder a las consultas a distancia, fortaleciendo así la confianza en sus establecimientos de salud.
Esta iniciativa demuestra que cuando el sector público, el sector privado y la comunidad trabajan de manera articulada, es posible generar soluciones sostenibles que responden a las demandas del territorio y colocan en el centro a las personas y sus familias.




