La igualdad de género no solo es un derecho humano fundamental, sino que es uno de los fundamentos esenciales para construir un mundo próspero, de tolerancia y sostenibilidad. Se ha evidenciado grandes avances durante las últimas décadas: niñas que tienen la oportunidad de estudiar y desarrollarse plenamente, menos niñas obligadas al matrimonio precoz; incluso, más mujeres con cargos en parlamentos y en posiciones de liderazgo, quienes comienzan a tener mayor representación en las esferas públicas.

A pesar de estos logros, todavía existe un largo camino por recorrer. Aún no podemos hablar de igualdad de género. En el Perú, las leyes y las normas sociales discriminatorias continúan siendo generalizadas y las mujeres siguen estando infrarrepresentadas a todos los niveles de liderazgo. En el ámbito de la política, por ejemplo, las mujeres tienen solo el 26% de escaños ocupados, y de manera más evidente a nivel regional y municipal, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Lamentablemente, este no es el único espacio donde se hace notar la escasa participación femenina. Los desafíos que enfrentan las mujeres en el mercado laboral son diferentes a la de los pares varones, desde la formación del capital humano (en la educación y las carreras que elegimos), los sectores en donde participan, el ingreso y salario, así como otros factores específicos como el hostigamiento sexual en el trabajo. Esto ha tenido un impacto importante en cómo las mujeres se integran al trabajo y los mercados. Solo hay una profesional mujer por cada ocho hombres, y si hablamos de remuneración, esta brecha se hace más evidente, pues las mujeres ganan casi un tercio menos de lo que ganan en promedio los hombres, la misma que crece a la mitad en sectores de baja productividad como el agropecuario (INEI, 2019).

La desigualdad de género se extiende a todas las esferas de la sociedad, de manera histórica ha supuesto un grave impedimento para el desarrollo y prosperidad del sector femenino, y continúa siendo una realidad nociva en la actualidad que merece atención urgente y estrategias articuladas. Las mujeres merecen un futuro igualitario sin estigma ni estereotipos, un futuro que sea sostenible, con igualdad de derechos y oportunidades.

Por eso, es importante conmemorar todos los años el Día Internacional de la Mujer, cada 8 de marzo, con el objetivo de reconocer los logros de las mujeres de todo el mundo, sin tener en cuenta sus diferencias, sean estas nacionales, étnicas, lingüísticas, culturales, económicas o políticas, así como de visibilizar la enorme tarea hacia el camino de la igualdad real.

Este año, CARE Perú retoma la campaña También es de Mujeres (#TBesDeMujeres). Con esta iniciativa se busca rescatar aquellas historias de mujeres que han alcanzado sus más ambiciosos sueños y desafiado los estereotipos tradicionales de género, que históricamente han valorado la representación de hombres en diferentes ámbitos de reconocimiento social.

Asimismo, la campaña pone en evidencia la participación de las mujeres en tres componentes: liderazgo, innovación y resiliencia, los mismos que desarrollamos dentro de los más de 20 proyectos que ejecuta y lidera CARE Perú este año.

CARE Perú y su impacto en las mujeres

CARE Perú desarrolla modelos y estrategias replicables y escalables, trabajando con equipos locales y descentralizados, para derrotar la pobreza, salvar vidas y lograr la justicia social, poniendo como centro de todos sus esfuerzos a las niñas y mujeres, para que ellas, sus familias y sus comunidades se empoderen y tengan un mejor futuro.

Nuestro marco programático y de respuesta humanitaria en CARE Perú, pone en el centro la igualdad, como una estrategia de respuesta efectiva a la superación de las desigualdades. A través de nuestras intervenciones y la respuesta, buscamos i) potenciar la autonomía de las niñas y mujeres, fortaleciendo sus habilidades blandas, educativas y productivas, ii) abordar los impactos diferenciados de los roles y mandatos de género y iii) transformar esas estructuras hacia una sociedad más igualitaria, que reconozca el poder y la importancia de las voces y liderazgos de las mujeres.

En ese sentido, CARE Perú ha logrado impactar de manera directa a 207 mil mujeres gracias a los proyectos ejecutados en el último año (PIIRS 2020). Por eso, invitamos a todas y todos a unirse a la lucha por conseguir mejores oportunidades para ellas, porque sabemos, que cuando se promueve el empoderamiento mediante la educación, el éxito de estas luchadoras beneficia su entorno, convirtiéndolas en piezas fundamentales para el desarrollo del país.

Nuestra Directora Nacional, Marilú Martens, nos invita a sumarnos a la lucha por conseguir mejores oportunidades para las niñas y mujeres de nuestro país.

¡El éxito de las mujeres beneficia su entorno, convirtiéndolas en piezas fundamentales para el desarrollo del país!

Auditados por
Ernst & Young

CARE Perú obtuvo el certificado de homologación por 3 años a solicitud de Compañía Minera Antamina en marzo de 2021