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igualdad de oportunidades

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Durante 3 días, cuatro atletas recorrerán 340 km hasta Huancavelica, con el fin de apoyar y concientizar sobre la importancia de la educación integral para niñas y adolescentes de zonas rurales. ¡Únete al reto!

En nuestro país, las niñas y adolescentes son las más afectadas por la desigualdad, tanto a nivel social y económico como de género. Esto interfiere con su desarrollo y educación, pues, en muchos casos, no llegan a terminar el colegio. De hecho, por cada familia que sufre por una pobre economía, una niña es obligada a quedarse en casa cuidando a los demás. Además, cuando las familias, por la falta de ingresos, solo pueden enviar a un hijo a la escuela, eligen al hijo hombre antes que a la mujer.

Las zonas rurales son las más afectadas por esto. A diferencia de quienes viven en zonas urbanas, Unicef indica que los menores que viven en zonas urbano-marginales y rurales se enfrentan a más obstáculos para culminar sus estudios escolares. En ese sentido, urge concientizar a la sociedad sobre la importancia de empoderarlas y contribuir con iniciativas que fomenten su desarrollo y educación integral.

Precisamente con este propósito nace “Kilómetros de oportunidades”, impulsado por CARE Perú y la ONG Inkansables. Se trata de un reto en favor de la educación que convocará a dos parejas de corredores que recorrerán 340 kilómetros llevando las donaciones recaudadas del programa Niñas con Oportunidades desde Lima hasta Huaytará, Huancavelica.

El reto fue anunciado mediante un video durante el conversatorio: “El futuro de las niñas en el Perú”, que se realizó el viernes 30 de octubre y que contó con la participación de destacados panelistas como Salvador del Solar, exministro de Cultura; Hugo Ñopo, investigador principal de GRADE; Inés Temple, miembro del Comité Directivo de CARE Perú y del proyecto Niñas con Oportunidades; Karla Ruiz, investigadora de La Victoria Lab y Marilú Martens, directora nacional de CARE Perú.

3 días, 7 etapas, 2 parejas y 1 causa social

Los corredores harán postas por parejas para llegar de Lima hasta Huancavelica en 3 días, en una carrera significativa y con propósito social. El primer día las dos parejas se turnarán para salir desde CARE Perú hasta Santa María, luego llegarán a Asia y finalmente a Cerro Azul, con un recorrido total de 136 km. Durante el segundo día llegarán hasta el peaje de Chincha Baja, luego hasta Independencia y terminarán en Huancano, recorriendo nada menos que 154 km.

Ya en el último día, las dos parejas de corredores saldrán rumbo a Huaytará, Huancavelica, donde terminarán la carrera por el proyecto Niñas con Oportunidades. Durante las 7 etapas de la carrera, llevarán el mensaje de la importancia de la educación para las niñas y adolescentes de zonas rurales, motivando a las personas a unirse a esta causa social.

Niñas con Oportunidades: educación en zonas rurales

Desde 2016, CARE Perú desarrolla el programa Niñas con Oportunidades, que tiene como objetivo que las estudiantes adolescentes de zonas rurales en Amazonas, Lambayeque, Cajamarca y Huancavelica culminen la secundaria en edad oportuna y con habilidades para la vida.

Durante todo el año escolar, ellas aprenden sobre ciudadanía y habilidades socioemocionales, educación sexual integral y empoderamiento económico. Así, pueden acceder a una educación integral y decidir qué quieren hacer en el futuro, para lo cual arman un plan de vida.

Todas estas habilidades les permiten estar mejor preparadas para enfrentar el mundo: no solo son conscientes de su potencial, sino también conocen sus derechos y aprenden cómo hacer negocios y emprendimientos sostenibles. Hasta ahora, ya son 4 500 las niñas y adolescentes beneficiadas, pero aún queda mucho por hacer, pues hay cientos de niñas esperando para desarrollar todo su potencial y ser Dueñas de su historia.

Súmate a nosotros y ayúdanos a seguir construyendo un país con igualdad de oportunidades. Únete al reto por la educación y sigue colaborando para que más niñas y adolescentes de zonas rurales puedan cambiar su futuro.

Dona 👉 https://care.org.pe/donar.php

Números de cuenta 👉

  • Cuenta de corriente soles BCP
    • 193-2219588-0-79
    • CCI: 002-193-002219588079-18
    • Cuenta de Ahorros soles Scotiabank
    • 970-0677462
    • CCI : 009-170-209700677462-28

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En un colegio de Huancavelica, Yadira creó un helado de “sangrecita” para combatir la anemia, una solución innovadora que hoy la motiva y le abre las puertas a un futuro con igualdad. En el centro poblado El Tabanco, en Piura, la asociación de apicultores que preside María Ancajima creó un banco comunitario, una red de soporte económico para mujeres emprendedoras que, como ella, producen miel y algarrobina.

En otro lado del país, en Madre de Dios, Alicia Castillo empezó a producir castañas, una alternativa prometedora y sostenible para desarrollar la economía en la comunidad nativa de Boca Isiriwe. En Tumbes, en otro momento, Angélica Córdova se integró a un proyecto para prevenir la propagación del Zika, de tal modo que ella, su familia y su comunidad están ahora más preparadas para responder ante eventuales emergencias.

Como ha ocurrido a lo largo de 50 años de actividades en Perú, CARE ha tenido la oportunidad de impulsar y acompañar miles de estas historias de cambio individual y colectivo. Las principales protagonistas han sido niñas, adolescentes y mujeres que decidieron enfrentarse a la desigualdad y a la exclusión, que levantaron la voz contra un orden social que no las favorece.

Ellas desafiaron la inequidad y la marginación para convertirse en artífices de sus destinos, en gestoras del cambio.

“A través de la cosecha sostenible de castañas lidero un movimiento de conservación de los bosques y trabajo por el desarrollo de la comunidad. El bosque nos da vida, por eso lo cuidamos”. – Alicia Castillo

“Aprender sobre emprendimiento y crear uno propio con mis amigos me ayudó mucho a encontrar la motivación que necesitaba. Para mí esto es solo el comienzo”. – Yadira

“El banco comunitario nos ha ayudado enormemente y nuestros miembros lo están utilizando para invertir en activos. Confiamos el uno en el otro”. – María Ancajima

Durante este medio siglo de arduo trabajo, CARE ha estado siempre al lado de mujeres que conquistaron mayor independencia económica, que rompieron el círculo de pobreza con sus familias; al lado también de niñas empoderadas que hoy acceden a educación con enfoque de género, que reclaman espacios libres de violencia.

«Niñas con oportunidades», «Educación para el desarrollo y la inclusión financiera», «Aprendemos + Crecemos y Emprendemos siempre» y «EducoFinanzas» son algunas de las iniciativas de CARE que han sumado en la construcción de un Perú más igualitario.

En el camino de cada proyecto, las participantes sin duda han encontrado dificultades diversas, pero también han conocido la enorme satisfacción de saber que pueden transformar sus entornos. Son ellas la confirmación de que el desarrollo puede y debe, con las sinergias adecuadas, superar las fronteras de las buenas intenciones para crear realidades alcanzables.

Las cifras que resumen todas esas historias deben ser siempre leídas en esa dimensión humana, porque detrás de cada número hay un sinfín de emociones y experiencias de personas reales, con sonrisas únicas y sueños que nunca más volverán a parecer imposibles.

4 ‘043,000 personas alcanzadas en 33 proyectos ejecutados durante 2019. El 56% de las beneficiarias fueron mujeres.

274,000 estudiantes recibieron asesoría en finanzas y diseño de proyectos de emprendimiento en Arequipa, La Libertad, Lambayeque y Junín (2016-2020)

37,659 mujeres y niñas beneficiadas por proyectos de desarrollo e inclusión económica en 2018.

29,567 niñas alcanzadas de forma directa por proyectos ejecutados durante 2015

200,000 créditos entregados a pequeños empresarios y mujeres asociadas entre 1984-2002 a través del a financiera Edyficar, fundada por CARE

Intervenciones orientadas al desarrollo: el origen

Cuando CARE llegó al Perú el 31 de agosto de 1970, el país luchaba por sobreponerse a la devastación que dejó el terremoto de Áncash. Por la naturaleza y magnitud de la tragedia, la intervención demandó desde el inicio el compromiso de realizar un trabajo permanente, con altas dosis de empatía y con una visión de futuro que trascendiera la sola reconstrucción.  

Con esa perspectiva, además de la ayuda humanitaria y la rehabilitación de infraestructura, CARE empezó a promover el fortalecimiento de capacidades entre autoridades locales y organizaciones sociales. Desde entonces, esta línea de trabajo se ha mantenido vigente, aunque ahora con un enfoque más amplio, alineado a las nuevas necesidades del país, a la crisis climática global y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Solo en la última década, Perú ha sufrido grandes crisis y emergencias que prueban la urgencia de fortalecer la capacidad de respuesta en este ámbito, colocando el énfasis en la prevención y en la atención prioritaria de las poblaciones más vulnerables. El Niño Costero de 2017, la migración venezolana, la constante amenaza del Zika son algunos ejemplos.

Por eso es que CARE, con el apoyo de donantes y aliados estratégicos, implementó proyectos como «Alma Llanera», «Somos Chamos», «Juntos ante el Zika» y «Vamos Piuranos», que responden a la necesidad de conseguir resultados rápidos en contextos cada vez más difíciles y amenazantes. Detrás de estos números también hay historias con nombres y apellidos:

1 ‘856,809 habitantes de la región Piura beneficiados por planes de reducción de riesgo

267,011 personas alcanzadas con mensajes de prevención de la campaña “Juntos ante el ZIKA” en Cajamarca (Jaén), Lambayeque, Piura y Tumbes.

9,979 migrantes venezolanos recibieron ayuda humanitaria

85,000 familias atendidas por acciones de respuesta (ayuda humanitaria y recuperación temprana) ante la emergencia por el Niño Costero 2017

65,500 personas atendidas en la fase de respuesta inmediata al sismo de Pisco en 2007

En la actualidad, CARE no es ajena a la pandemia desatada por el coronavirus, que en muchos sentidos ha expuesto con crudeza las mortales consecuencias de la desigualdad. Conmemorar 50 años de vida como organización, en este contexto, supone en sí mismo un llamado a renovar el compromiso, siempre con la firme y sincera esperanza de que es posible, trabajando juntos, construir un mundo mejor.