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Para lograr un desarrollo integral se necesita educación sexual de calidad en la escuela. Problemas como el embarazo adolescente y la violencia sexual podrían reducirse gracias a la ESI.

La Educación Sexual Integral (ESI) ha generado mucha controversia en el país. Aunque tiene detractores, la realidad es que es necesaria para el desarrollo de niñas, niños y adolescentes. Según la Unesco, forma parte de una educación completa a la que todo ser humano tiene derecho, ya que proporciona competencias y habilidades para la vida.

La inclusión del enfoque de género que incluye educación sexual en el currículo nacional de educación es una prioridad para el Gobierno actual. De hecho, según Defensoría del Pueblo, en el 2016 el Comité de los Derechos del Niño recomendó al Estado peruano hacer frente al problema del elevado número de embarazos de adolescentes con el acceso a una educación en materia de salud sexual y reproductiva.

El enfoque de género no solo cumple con esto, sino que promueve la igualdad de género, eliminando patrones machistas y empoderando a las mujeres. Una educación integral no solo debe enfocarse en la parte cognitiva, también debe incluir aprendizajes para el desarrollo físico, social y emocional de las niñas, niños y adolescentes, brindando herramientas para la vida que les permitan enfrentar los retos diarios, tomar mejores decisiones y armar un plan de vida estructurado.

Beneficios de incorporar la ESI

Todos tenemos derecho a vivir una sexualidad libre y segura. En ese sentido, los beneficios de la ESI son diversos. Por un lado, ayuda a prevenir casos de violencia sexual, ya que los escolares aprenden a identificar señales negativas, conocen sus derechos y son empoderados para tomar decisiones informadas.

Esto es vital sobre todo en nuestro país, donde la violencia de género afecta cada día a cientos de mujeres. Datos del MIMP indican que solo en 2019 los Centros de Emergencia Mujer atendieron más de 16 000 casos de violencia sexual, siendo las más afectadas menores de edad (68.7%).

Por otro lado, ayuda a reducir las tasas de embarazo adolescente brindando herramientas de prevención. Esto es fundamental sobre todo si tenemos en cuenta que el 12,6% de adolescentes peruanas de 15 a 19 años ya estuvo alguna vez embarazada. De hecho, esta es una de las razones por las que suelen abandonar la escuela y se quedan sin oportunidades a futuro.

De igual forma, la ESI enseña sobre planificación familiar, muy importante para que tengan un plan de vida estructurado. En el Perú, el 23,9 % de mujeres de 15 a 49 años del área rural actualmente unidas no usan ningún método de planificación familiar, según la ENDES 2019.

Otro punto a tener en cuenta es la desinformación actual. La mayoría de adolescentes recurre a Internet para encontrar información sobre temas sexuales. Ahí, muchos datos no son verificados, están incompletos y son poco seguros. Por esta razón, es necesario que aprendan, desde el colegio y guiados por un profesor o profesora capacitada, todo lo que concierne a mantener una vida sexual saludable.

Niñas con Oportunidades: Educación sexual en zonas rurales

Con el fin de lograr que las adolescentes de zonas rurales culminen el colegio a tiempo y aprendan habilidades para la vida, CARE Perú trabaja el programa Niñas con Oportunidades, que articula tres módulos básicos para su desarrollo: educación en ciudadanía y habilidades socioemocionales, educación sexual integral y empoderamiento económico.

Particularmente, el módulo de ESI es relevante para su salud y su futuro. Aquí, aprenden sobre el cuidado y prevención de enfermedades, planificación familiar, igualdad de oportunidades y a cómo vivir una sexualidad libre de violencia. Todos temas vitales para su desarrollo, más aún si tenemos en cuenta que en el área rural, el 22,7% de las adolescentes ya son madres o han estado embarazadas alguna vez, poco más del doble que aquellas que viven en el área urbana (10,1%), según la ENDES 2019.

Enfocarnos en las niñas de zonas rurales es fundamental ya que son las que padecen más desventajas a nivel económico y social para acceder a educación de calidad. Cifras de Unesco indican que 16 millones de niñas de entre 6 y 11 años nunca irán a la escuela primaria, el doble que los niños.

Por todo esto, Niñas con Oportunidades funciona desde 2016 para que ellas puedan acceder a la educación que merecen y reciban todas las herramientas para enfrentar la vida diaria. Así, podrán conocerse, aprender sus derechos, planificar su vida, alcanzar sus sueños y ser Dueñas de su Historia.

Súmate a nosotros y ayúdanos a seguir construyendo un país con igualdad de oportunidades. Únete al reto por la educación y sigue colaborando para que más niñas y adolescentes de zonas rurales puedan cambiar su futuro.

Nuestros números de cuenta:

Cuenta de corriente soles BCPCuenta de Ahorros soles Scotiabank
193-2219588-0-79970-0677462
CCI: 002-193-002219588079-18CCI : 009-170-209700677462-28

Si tienes alguna consulta, no dudes en escribirnos.

Conversamos con Marilú Martens, Directora Nacional de CARE Perú, sobre la educación en épocas de COVID-19. Además, nos cuenta sobre el programa Niñas con Oportunidades y la labor educativa de CARE Perú durante la pandemia.

Este año la educación básica escolar dio un giro de 180 grados debido a la pandemia. Por primera vez a nivel nacional, las clases se han dado de forma remota por radio, televisión e Internet con el programa Aprendo en Casa. Esta nueva modalidad ha traído nuevas oportunidades, pero también problemas y desafíos que han afectado, especialmente, a miles de niñas y adolescentes de zonas rurales que sufren las consecuencias de la brecha educativa, económica y de género.

Para entender mejor el panorama de la educación en este contexto, conversamos con Marilú Martens, Directora Nacional de CARE Perú, quien reflexiona sobre las principales dificultades que ha traído este año. “Lo primero es que se han hecho más evidentes todas las deficiencias que tenemos en nuestro sistema educativo”, señala.

Además, resalta que la pandemia ha dejado lecciones importantes en cuanto al manejo de emociones. “Todos están siendo afectados por las circunstancias actuales: los estudiantes están viviendo el mismo o mayor estrés que los adultos, los docentes también. Entonces, es importante priorizar en la estrategia la recuperación y fortalecimiento de las emociones de la comunidad, estudiantes, profesores y padres de familia”, indica. Junto con esto, también deben ser prioritarias las competencias ciudadanas, la comprensión lectora y capacidades básicas como la identificación de problemas y la capacidad de buscar soluciones.

En cuanto a la educación remota y los problemas de conexión y acceso a Internet en el país, Martens considera que otra de las lecciones aprendidas es que “si bien la educación digital puede ayudarnos a cerrar brechas para ir a los lugares más alejados del país, hoy es un factor que crea desigualdades porque el acceso a esta importante herramienta no es parejo en el Perú, por los factores geográfico y económico”. De hecho, datos de INEI del primer trimestre de este año indican que solo 5,9% de los hogares del área rural accede a Internet y solo el 7,5% posee computadora.

Aprendo en casa y la educación en zonas rurales

Sobre Aprendo en Casa, nuestra Directora Nacional resalta que “el Ministerio de Educación tuvo reflejos rápidos, además fue valioso el aporte de todos los sectores incluyendo el nuestro como CARE Perú. Pusimos a disposición toda nuestra propuesta de trabajo con el sector más vulnerable y necesitado: las escuelas en las áreas rurales”.

En su opinión, las mayores brechas están en la educación rural y es ahí donde se necesitan mayores esfuerzos. “Tenemos un inicio tardío (de la educación) en las niñas, atraso escolar y un bajo nivel de calidad educativa en las zonas rurales. El acceso a educación secundaria es limitado, las adolescentes tienen que caminar muchas horas y además expuestas a la violencia”, resalta.

Un estudio de ONU Perú hace énfasis en que más del 30% de adolescentes no culmina el colegio en la edad esperada, lo cual afecta en mayor medida a escolares del sector rural en departamentos como Huánuco, Huancavelica, Cajamarca, Loreto y Amazonas.

Por esta razón, es muy importante tomar en cuenta las necesidades particulares de cada región: no es lo mismo el año escolar en una escuela de la Amazonía que en una de la costa o sierra. “Necesitamos diseñar una estrategia equilibrada que combine el aprendizaje presencial y el aprendizaje a distancia de acuerdo a las realidades que tiene cada contexto”, explica.

Niñas con oportunidades: el compromiso durante la emergencia

Durante la emergencia sanitaria hemos seguido trabajando por la educación, adaptando nuestra propuesta a los nuevos requerimientos de alumnos y docentes. “CARE Perú pudo reaccionar rápidamente a raíz de la declaración de la cuarentena en marzo. Además de variar nuestra estrategia de enseñanza, también digitalizamos la propuesta con toda la infraestructura educativa y tecnológica necesaria, con el acompañamiento y el desarrollo de competencias que requerían los docentes”, explica Marilú Martens.

Un ejemplo de ello es el programa Niñas con Oportunidades, que ha seguido funcionando durante la pandemia y que tiene como objetivo que las estudiantes adolescentes de zonas rurales culminen la secundaria en edad oportuna y con habilidades para la vida. Así, ellas pueden aprender sobre ciudadanía y habilidades socioemocionales, educación sexual integral y empoderamiento económico para, luego, construir un plan de vida que puedan cumplir. “Se trabaja con toda la comunidad, docentes, directivos de las diversas instituciones y madres y padres de familia. Es una propuesta que comprende a todos los actores con la finalidad de que las niñas puedan lograr esos sueños a los que tienen derecho”, enfatiza.

“Nuestro propósito tiene como base que las niñas sean catalizadoras para el cambio de sus comunidades, escuelas, localidades. Las mujeres invierten el 90% de sus ingresos en el desarrollo de sus familias, por eso, es importante que sepamos que apostar por la educación de una niña es apostar directamente por el desarrollo de las familias y comunidades del país”, culmina.

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Ante la crisis global provocada por la pandemia, miles de empresas en el Perú se han visto afectadas, sobre todo, aquellos negocios pequeños como las bodegas, que particularmente, están sufriendo más los estragos de los más de cien días de aislamiento social obligatorio.

Para impulsar la reactivación económica, el Estado creó el programa Reactiva Perú, que, según un informe del Ministerio de Economía y Finanzas, ha beneficiado a 71 553 empresas hasta el cierre de mayo. Gracias a este esfuerzo, ciertas microempresas han recibido un monto promedio de crédito de 15 000 soles.

A pesar de este esfuerzo, muchos pequeños negocios no han podido acceder al beneficio. De acuerdo con el Ministerio de la Producción (Produce), existen 3.6 millones de microempresas en el Perú, estas representan el 96.2% del total de empresas a nivel nacional. Detrás de ellas existen muchos emprendedores que ya antes de la pandemia requerían mayor acceso a crédito y otros que carecían de acceso a un sistema financiero regulado.

No cabe duda alguna de que la pandemia solo ha complicado la situación, poniendo la valla bastante alta para retomar las labores ahora que la cuarentena se ha flexibilizado. Ante esta realidad, el conocimiento de finanzas es vital para evitar cometer errores previos, así como, para planificar de forma adecuada la reactivación económica de los negocios.

Tres conceptos básicos que debes saber

Las finanzas pueden ser simples si se mantiene un orden y una adecuada planificación. Uno de los conceptos claves que todo emprendedor debe manejar es el fujo de caja, que permite tener una proyección de costos y ganancias. Se trata de un informe financiero de un periodo específico que muestra los ingresos y egresos del negocio. Esta información es fundamental para tomar decisiones sobre préstamos, inversiones y para saber actuar ante emergencias.

Otro concepto es el de liquidez, el cual se refiere todos los recursos de la empresa que se pueden convertir en dinero con el fin de cumplir con compromisos predeterminados como deudas o pago de préstamos. Finalmente, el concepto de responsabilidad tributaria es vital para cumplir con las obligaciones a nivel país y mantener el negocio de manera formal.

¡Mucho cuidado! Errores financieros comunes en época de crisis

Es normal que, ante la crisis, las personas tiendan a tomar decisiones apresuradas, pero esto no se lo puede permitir el dueño de un negocio. Cuando se tiene un emprendimiento, lo más recomendable es tomar en cuenta todos los factores y analizar bien los pros y contras antes de tomar alguna decisión que pueda afectar a la empresa.

Con el fin de prevenirlos para que no caigan en las mismas equivocaciones, Jack Burga, jefe de Inclusión Financiera de CARE Perú, indica cuatro de los errores más comunes que cometen los emprendedores y los dueños de pequeños negocios en épocas de emergencia como la actual:

  1. No conocer el interés efectivo real de su crédito.
  2. Sobrestimar su capacidad de pago y tener cuotas que el negocio no puede pagar.
  3. Mezclar el dinero del negocio con el de la familia y gastar en las necesidades de la casa. Esto provoca que luego no tengan capital de trabajo para el negocio.
  4. No renegociar márgenes de ganancia con los proveedores de productos.

Tendencias que guiarán las finanzas luego de esta pandemia

El especialista indica que, posterior a la pandemia, algunos puntos financieros que se consolidarán son el financiamiento de mediano y largo plazo, así como la mayor presencia de las Fintech y de los créditos virtuales, que hoy ya empiezan a marcar la tendencia en el mercado.

De igual forma, agrega que las tasas de interés para MYPEA del sistema financiero se mantendrán entre 30 y 40% mayormente, y que se dará una mayor exigencia en la evaluación crediticia por parte de las entidades financieras y microfinancieras.

En CARE Perú, sumamos esfuerzos para garantizar y fomentar la alimentación saludable de niñas, niños y mujeres. Por esta razón, con el apoyo de Coca Cola, hemos creado el KitCARE, un producto que trabaja las áreas de nutrición y reactivación económica de los pequeños negocios.

El KitCARE consiste en proveer a las familias peruanas de información nutricional, recetas para el día a día y de una canasta de alimentos no perecibles, motivándolas a realizar sus compras en bodegas cercanas. Con este proyecto, contribuimos con la seguridad alimentaria de más de 800 hogares de las regiones de Arequipa, Junín, Lima y Piura; y promovemos el crecimiento de los emprendedores afectados por la coyuntura de la COVID-19.

La pandemia por la COVID-19 está afectando a millones de niñas, niños y adolescentes en etapa escolar alrededor del mundo, en temas relacionados a educación, salud, seguridad y alimentación, dejando, esto último, consecuencias negativas en su nutrición.

Con motivo de la emergencia nacional y el aislamiento social, este año las clases escolares en el Perú se están dando, por primera vez, de forma remota a través de Internet, televisión y radio, con el programa “Aprendo en Casa”. Como consecuencia, muchos menores han dejado de recibir desayunos y almuerzos escolares que eran esenciales para su desarrollo.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que suspender los programas de comedores escolares por la pandemia pone en peligro la seguridad alimentaria y la nutrición de las niñas y niños vulnerables. Además, debilita su capacidad para afrontar enfermedades, aumentando el riesgo de enfermar.

En ese sentido, el secretario general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que, en el mundo, unos 310 millones de escolares (casi la mitad del total mundial) dependen de la escuela para tener una fuente sistemática de nutrición diaria. La falta de acceso a estos alimentos afecta el desarrollo integral de los menores y agrava las tasas preexistentes de malnutrición y anemia.

La falta de ingresos también afecta su alimentación

Otro de los problemas que afecta la nutrición de los escolares está relacionado con la reducción de ingresos debido a la pandemia. Ahora que pasan más horas en casa, las familias tienen que invertir más en su alimentación diaria; sin embargo, la emergencia ha recortado la cantidad de dinero que ganan. Según la OMS, esto provoca que reduzcan la inversión en salud y alimentación, lo cual afecta especialmente a las niñas, niños, mujeres embarazadas y madres lactantes.

Una encuesta de INEI hecha a familias de Lima Metropolitana y Callao durante la primera semana de mayo indica que un 14% de hogares no pudo comprar alimentos con alto contenido en proteínas como las carnes y el pescado. Uno de los principales motivos fue la falta de dinero (73%).

Como respuesta a esta necesidad, el servicio alimentario del Programa Nacional de Alimentación Escolar Qali Warma está entregando alimentos no perecibles, así como proteínas de origen animal y leche evaporada entera a las familias de los estudiantes, con el fin de atender a alrededor de 3 millones de estudiantes de más de 58 000 instituciones educativas públicas de todo el país. Si bien esta ayuda es esencial, el trabajo también recae sobre las madres y padres, quienes tienen ahora más responsabilidad en la alimentación de sus hijas e hijos.

¿Cómo lograr una buena alimentación en casa?

Paul Lucich, jefe de nutrición de CARE Perú, recuerda a los padres y madres que la lonchera constituye aproximadamente el 15% del aporte calórico diario. Para que las niñas, niños y adolescentes no pierdan este aporte alimentario ahora que están en casa, recomienda lo siguiente:

  • Definir un horario a media mañana y a media tarde para un refrigerio saludable, que incluya lo que idealmente una lonchera debería contener: un sándwich, una fruta y una bebida saludable como un jugo o agua de frutas o agua pura.
  • Se deben evitar los alimentos ultra procesados y golosinas.
  • En casa siempre existe la posibilidad de “estar picando” alimentos durante todo el día. Esto debe evitarse para evitar el consumo de alimentos no nutritivos o para evitar que “se llenen” y no consuman adecuadamente los alimentos principales: desayuno, almuerzo, cena.
  • Animarlos a aumentar el consumo de agua pura.

El hecho de que las niñas, niños y adolescentes pasen ahora más tiempo en casa puede ser aprovechado para inculcarles hábitos de alimentación saludable. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan, adicionalmente:

  • Enseñarles a comer frutas, verduras y productos integrales.
  • Incluir leche y productos lácteos bajos en grasa o descremados.
  • Ingerir proteínas a través de alimentos como las carnes, aves, pescado, lentejas y frijoles.
  • Servir porciones de tamaño razonable.
  • Animarlos a tener actividad física haciendo ejercicios en casa.

Sobre todo, se deben incluir alimentos ricos en hierro en la comida diaria como la sangrecita, el bazo, el hígado, el pescado de carne oscura y las carnes rojas, con el fin de prevenir la anemia. Recordemos que una dieta balanceada y saludable debe ser variada e incluir alimentos de origen animal ricos en proteínas, carbohidratos, grasas y azúcares saludables.

En CARE Perú, sumamos esfuerzos para garantizar y fomentar la alimentación saludable de niñas, niños y mujeres. Por esta razón, con el apoyo de Coca Cola, hemos creado el Kit CARE, un producto que trabaja las áreas de nutrición y reactivación económica de los pequeños negocios.

El KitCARE consiste en proveer a las familias peruanas de información nutricional, recetas para el día a día y de una canasta de alimentos no perecibles, motivándolas a realizar sus compras en bodegas cercanas. Con este proyecto, contribuimos con la seguridad alimentaria de más de 800 hogares de las regiones de Arequipa, Junín, Lima y Piura; y promovemos el crecimiento de los emprendedores afectados por la coyuntura de la COVID-19.

En la búsqueda de nuevas formas de atender al público en este contexto de coronavirus, los pequeños negocios como las bodegas han empezado a incorporar las redes sociales y el comercio en línea para llegar a más personas y continuar sus ventas de forma segura, evitando el contacto directo con las personas.

Muchos de ellos han incluido el pago online como parte de su renovación, demostrando que la versatilidad es necesaria en los emprendimientos, sobre todo en momentos de crisis. La SUNAT estima que el comercio electrónico creció 50% e incluso, en ciertos rubros, superó el 100% durante la cuarentena. Para tener una idea, las ventas por e-commerce en el Perú sumaron más de 700 millones de soles durante la emergencia.

Las bodegas son los comercios preferidos por muchos peruanos debido a su cercanía y calidez en la atención, con el fin de mantenerse a flote, también han tenido que adaptarse. A la inclusión de redes sociales como parte de su estrategia de promoción, siguió la incorporación de las ventas online, con ellas, apareció también la necesidad del delivery.

Así, mientras la presencia en redes sociales en una oportunidad para tener más visibilidad y acercarse a viejos y nuevos clientes; el delivery es la herramienta final para cerrar las ventas.

¿Qué debo tener en cuenta para incorporar el servicio de delivery?

El delivery se ha convertido una herramienta necesaria en el mercado actual. La idea detrás es entregar un producto de forma rápida, segura y en buen estado, evitando que los consumidores salgan de casa y se expongan al virus. Negocios como los de comida rápida, bodegas con abarrotes o florerías necesitan incluirlo en sus procesos para no quedarse atrás en este contexto de emergencia.  

Antes de implementarlo, hay que tomar en cuenta lo siguiente: se necesitará una persona que atienda la página web, el Facebook o los pedidos telefónicos; también se requerirá de personal en moto o en auto para que realice la entrega; y se tendrá que comprar envases o bolsas que aseguren el buen estado y transporte de los productos.

Para tener éxito en este proceso, se debe contabilizar bien la cantidad de pedidos que se tienen al mes y según eso, contratar al personal motorizado. De igual forma, hay que establecer bien las zonas de reparto y calcular la cantidad de tiempo que demorará cada pedido, a ello, hay que agregar unos 10 o 15 minutos antes de dar la hora final aproximada al cliente, así se cubren imprevistos.

Otro punto a tener en cuenta, y quizá el más importante en cuanto a salud, es mantener un estricto proceso de seguridad y desinfección. De acuerdo con el Protocolo de bioseguridad para el reparto a domicilio de alimentos, elaborado por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), se debe cumplir lo siguiente:

  • El personal de transporte debe llevar consigo mascarilla, gel desinfectante para manos y desinfectante para superficies como el alcohol.
  • Este debe lavarse y desinfectarse las manos antes de recoger el pedido.
  • El pedido debe tener un precinto de seguridad que debe estar intacto al momento de la entrega.
  • Antes de cada entrega, la unidad de transporte debe ser desinfectada, al igual que el contenedor donde se colocan los pedidos.
  • Por ninguna razón se debe ingresar a la casa del cliente. Todo el proceso se ejecuta afuera.
  • Durante la entrega, lo primero que el repartidor debe hacer es desinfectarse las manos y verificar que el cliente cuente con mascarilla.
  • Si se paga con POS, se debe desinfectar la tarjeta, el POS y el lapicero que se usa para firmar.
  • Si hay pago en efectivo, deberá recibirse y darse el vuelto en una bolsa de plástico idealmente, evitando el contacto directo.
  • Mantener en todo momento un metro y medio de distancia con el cliente y evitar tocarse los ojos, nariz o boca.
  • Una vez de vuelta, el repartidor debe desinfectar el vehículo y el contenedor, desechar la mascarilla y lavar y desinfectar sus manos.

Siguiendo estos pasos no solo proteges a las personas que trabajan contigo, sino también a tus clientes, quienes valorarán cada uno de tus esfuerzos por realizar una venta segura.

En CARE Perú, sumamos esfuerzos para fomentar la reactivación económica de los pequeños negocios. Por esta razón, con el apoyo de Coca Cola, hemos creado el Kit CARE, un producto que, además, trabaja el área de nutrición, reforzando la alimentación saludable de niñas, niños y mujeres.

El KitCARE consiste en proveer a las familias peruanas de información nutricional, recetas para el día a día y de una canasta de alimentos no perecibles, a la cual pueden acceder en bodegas cercanas. Con este proyecto, contribuimos con la seguridad alimentaria de más de 800 hogares de las regiones de Arequipa, Junín, Lima y Piura; y promovemos el crecimiento de los emprendedores afectados por la coyuntura de la COVID-19.

La anemia es un problema de salud pública severo en el Perú que afecta, principalmente, a la niñez. Según el INEI, el 40.1% de las niñas y niños de 6 a 36 meses de edad tiene anemia, lo cual pone en riesgo su desarrollo. Algunos de los departamentos con más casos son Puno, Cusco, Huancavelica, Ucayali, Loreto, Junín, Madre de Dios y Pasco.

Un menor con anemia puede presentar palidez, cansancio, pérdida de apetito, incremento de sueño, mareos e irritabilidad. Aunque estos son los síntomas más comunes, son pocos los casos en los que estas características aparecen, por eso, la anemia es conocida como una “enfermedad silenciosa”.

De acuerdo con el Ministerio de Salud (MINSA), una de sus principales causas es el bajo consumo de hierro y su pobre calidad (la de origen vegetal). Paul Lucich, jefe de nutrición de CARE Perú, remarca que el hierro es indispensable para la formación de la hemoglobina, sustancia encargada de transportar el oxígeno a todas las células del cuerpo. “En el organismo, el hierro se encuentra principalmente en la sangre, pero también en los órganos y en los músculos”, comenta.

Si bien todos necesitamos consumir alimentos ricos en hierro, es especialmente importante que lo hagan los niños menores de 3 años, ya que se encuentran en la etapa crucial del desarrollo infantil; las mujeres adolescentes, pues en este periodo inician la menstruación; y las gestantes, con el fin de prepararse para el parto.

Las consecuencias de la anemia son irreversibles

La anemia tiene diversas consecuencias negativas en la salud, tanto a nivel físico como mental. En el caso de las gestantes, aumenta las complicaciones obstétricas (hemorragia) y el riesgo de muerte para la madre y su hijo o hija; reduce la transferencia de hierro al feto, por lo que los hijos de madres anémicas tienen más probabilidades de también sufrirla; causa partos prematuros y bajo peso al nacer.

Además de esto, las consecuencias a largo plazo incluyen la afección al desarrollo psicomotor, inadecuado desarrollo cerebral, reducción de la capacidad intelectual y deterioro del estado físico. En consecuencia, muchos menores presentan problemas de aprendizaje, bajo rendimiento escolar y retraso en el crecimiento.

Prevención de la anemia: ¿Qué alimentos son ricos en hierro?

Para evitar consecuencias irreversibles, debemos prevenirla desde la gestación y en los primeros años de vida. Las futuras madres deben tener una alimentación balanceada y consumir tabletas de sulfato ferroso y ácido fólico desde las 14 semanas de embarazo. En el caso de los bebés, se debe respetar los 6 meses de lactancia materna exclusiva e iniciarla desde la primera hora del nacimiento. Posteriormente, se debe incluir alimentos ricos en hierro en la dieta diaria de niños y niñas.

Existen dos tipos de hierro: el hemínico (hem) y el no hemínico (no hem). Por un lado, el hierro hem se encuentra solo en alimentos de origen animal y es absorbido con mayor facilidad por el cuerpo, por ello, es el más recomendado. Lo podemos encontrar en el hígado, el pulmón, la sangrecita, el bazo, el pescado de carne oscura y las carnes rojas.

Por otro lado, el hierro no hem se encuentra en los alimentos de origen vegetal como las menestras (lentejas y algunos tipos de firjoles) y en hojas de color verde oscuro como las espinacas y la acelga. Este es más difícil de absorber por el cuerpo, por este motivo, necesita de alimentos con vitamina C o proteínas (como el huevo y las carnes) para mejorar su absorción.

“Mientras que aproximadamente el 25% del hierro hemínico de los alimentos se absorbe, solo el 5% del hierro no hemínico lo hace. Hay un único alimento cuyo hierro tiene un porcentaje de absorción del 50% y es la leche materna”, comenta Paul Lucich.

De igual forma, existen inhibidores que evitan que el hierro no hem sea absorbido por el cuerpo. Las bebidas como el café o el té, así como los alimentos ricos en calcio como los lácteos, son inhibidores. Esto no significa que deban dejar de consumirse por completo, solo se deben evitar junto con la comida principal.

En CARE Perú, sumamos esfuerzos para garantizar y fomentar la alimentación saludable de niñas, niños y mujeres. Por esta razón, con el apoyo de Coca Cola, hemos creado el Kit CARE, un producto que trabaja las áreas de nutrición y reactivación económica de los pequeños negocios.

El KitCARE consiste en proveer a las familias peruanas de información nutricional, recetas para el día a día y de una canasta de alimentos no perecibles, motivándolas a realizar sus compras en bodegas cercanas. Con este proyecto, contribuimos con la seguridad alimentaria de más de 800 hogares de las regiones de Arequipa, Junín, Lima y Piura; y promovemos el crecimiento de los emprendedores afectados por la coyuntura de la COVID-19.

Las medidas preventivas por la pandemia han generado cambios en la forma en que consumimos. El comercio electrónico se empieza a consolidar como una de las mejores formas de seguir vendiendo: a la vez que evita que las personas tengan que salir de sus casas, asegura que los emprendedores puedan elevar sus ventas.

Hay que recordar que la COVID-19 ha causado un gran impacto económico sobre los pequeños negocios. Algunos de ellos han llegado a disminuir sus ventas hasta en 80%, otros han perdido el 100% de su capital de trabajo y, en muchos casos, sus deudas originales se han multiplicado.

Como respuesta, muchos emprendedores están empezando a optar por incluir la tecnología en sus negocios para evitar más pérdidas. Algunos han optado por crear aplicativos (apps) para que más personas puedan comprar con un solo clic. Otros han aprovechado para crear páginas de Facebook y promocionar sus productos en Marketplace, una herramienta de Facebook que sirve para promover la venta de productos y servicios entre los usuarios de la red social.

¿Qué acciones concretas puedo implementar en mi bodega?

No hay duda de que, ante el contexto, es esencial que los emprendedores se reinventen. Las bodegas, en específico, deben empezar a adaptarse a “la nueva normalidad”, para ello, pueden empezar siguiendo estos consejos:

  1. Realizar las ventas utilizando las redes sociales. Facebook, por ejemplo, es una de las más conocidas y básicas; sin embargo, Instagram también posee herramientas que facilitan la muestra de productos y las transacciones.
  2. Comunicar a sus clientes sus servicios de delivery gratis para socios cercanos y por un monto superior a los 30 soles. Una estrategia efectiva es reforzar la confianza del cliente ofreciendo ciertos servicios gratuitos que creen una experiencia positiva.
  3. Crear una página web y/o en Facebook para su negocio y actualizar sus productos y ofertas. Así los podrán encontrar de forma más rápida e incluso, comprar online.
  4. Enviar sus ofertas por WhatsApp. Se trata de una de las aplicaciones más usadas actualmente, por eso, enviar semanal o mensualmente una lista de precios especiales, ayuda mantener la recordación de la marca.
  5. Para clientes muy conocidos brindar créditos para cobrarlos al fin de semana. Nuevamente, se trata de crear un ambiente de confianza y también acoplarse a la realidad económica de los usuarios.

A tener en cuenta: lecciones financieras que nos deja esta pandemia

Con el fin de que los emprendedores no cometan los mismos errores que antes, Jack Burga, jefe de inclusión financiera de CARE Perú, enumera, a continuación, cuatro lecciones que nos ha dejado la pandemia y que vale la pena tener en cuenta en adelante:

  • Es importante tener en stock la mínima cantidad posible de productos de rápido deterioro. Es decir, cuidar de no llenarse de muchos productos perecibles que, además, sean dificultosos de vender o transportar.
  • Se debe conocer bien a los clientes (sus necesidades, hábitos, la forma en que compran) e intentar mantenerlos como clientes permanentes.
  • Estar atentos a las necesidades principales de los clientes y contactarse con ellos para ofrecerles los productos o servicios.
  • Financiar el stock con productos de los proveedores y negociar márgenes y plazos de renovación y pago.

En CARE Perú, sumamos esfuerzos para fomentar la reactivación económica de los pequeños negocios. Por esta razón, con el apoyo de Coca Cola, hemos creado el Kit CARE, un producto que, además, trabaja el área de nutrición, reforzando la alimentación saludable de niñas, niños y mujeres.

El KitCARE consiste en proveer a las familias peruanas de información nutricional, recetas para el día a día y de una canasta de alimentos no perecibles, a la cual pueden acceder en bodegas cercanas. Con este proyecto, contribuimos con la seguridad alimentaria de más de 800 hogares de las regiones de Arequipa, Junín, Lima y Piura; y promovemos el crecimiento de los emprendedores afectados por la coyuntura de la COVID-19.

Mantener una alimentación balanceada es muy importante para prevenir diversos tipos de enfermedades, entre ellas, la desnutrición y la anemia. Contrario a lo que muchas personas creen, comer bastante no significa, necesariamente, comer saludable. Una alimentación es saludable cuando es variada y aporta todos los nutrientes que cada persona necesita para fortalecer su sistema y mantenerse en buen estado.

En todo el mundo, las dietas insalubres y la falta de actividad física están entre los principales factores de riesgo para la salud, según informa la Organización Mundial de la Salud (OMS). En la actualidad, la alta producción de alimentos procesados y los cambios en los estilos de vida han dado como resultado que se incremente el consumo de alimentos altos en calorías, grasas, azúcares y sal, olvidando la importancia de las frutas y verduras.

Es primordial saber que la composición exacta de alimentos de una dieta equilibrada y saludable depende de los hábitos y necesidades de cada persona, así como de su contexto; sin embargo, existen principios básicos de nutrición que instan a incluir todos los grupos de alimentos en la dieta, esto es: carnes, huevo, legumbres, grasas, leche y sus derivados, frutas y verduras.

Frutas y verduras diarias para prevenir enfermedades

De acuerdo con estimaciones de la OMS, cada año podrían salvarse 1,7 millones de vidas si se aumentara lo suficiente el consumo de frutas y verduras. Ingerir estos alimentos ayuda a prevenir la carencia de micronutrientes y las enfermedades crónicas como las cardiopatías, la diabetes, el cáncer o la obesidad.

Las frutas y verduras contienen vitaminas, minerales y otros componentes esenciales para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. La OMS aconseja consumir un mínimo de 400 gramos o cinco porciones de frutas y verduras diarias. Esta cantidad se puede cubrir si las familias acompañan cada comida con una porción de fruta y verduras de colores variados. En ese sentido, hay que:

  • Incluir verduras en todas las comidas.
  • Comer frutas frescas y verduras crudas entre comidas.
  • Elegirlas frescas según temporada y variarlas día a día.

¿Cuán importantes son las proteínas y qué alimentos las contienen?

El consumo de proteínas es fundamental para tener un cuerpo saludable. Aparte del agua, constituyen la mayor porción de sustancia de los músculos y órganos. Además, son el constituyente esencial de todas las células y sirven para reparar tejidos corporales. De acuerdo con la FAO, son necesarias para:

  • El crecimiento y el desarrollo corporal.
  • El mantenimiento y reparación del cuerpo, y para el reemplazo de tejidos desgastados o dañados.
  • Producir enzimas metabólicas y digestivas.

Las llamadas “proteínas de alto valor biológico” son aquellas que contienen aminoácidos esenciales para el organismo. Los alimentos que las contienen son los de origen animal, por ejemplo: la clara del huevo, las carnes o la leche. Durante la gestación y los primeros años de vida, cuando el crecimiento corporal es acelerado, es muy importante consumir alimentos con proteínas de este tipo.

En el caso de los alimentos de origen vegetal como los cereales, los frutos secos, las legumbres y las verduras, también otorgan proteínas al cuerpo; no obstante, poseen un escaso valor biológico.

En CARE Perú, sumamos esfuerzos para garantizar y fomentar la alimentación saludable de niñas, niños y mujeres. Por esta razón, con el apoyo de Coca Cola, hemos creado el KitCARE, un producto que trabaja las áreas de nutrición y reactivación económica de los pequeños negocios. El KitCARE consiste en proveer a las familias peruanas de información nutricional, recetas para el día a día y de una canasta de alimentos no perecibles, motivándolas a realizar sus compras en bodegas cercanas. Con este proyecto, contribuimos con la seguridad alimentaria de más de 800 hogares de las regiones de Arequipa, Junín, Lima y Piura; y promovemos el crecimiento de los emprendedores afectados por la coyuntura de la COVID-19.

La pandemia por la COVID-19 ha afectado de forma directa a miles de pequeños negocios que han tenido que paralizar o cesar totalmente sus actividades por el aislamiento social. Varios de ellos incluso han tenido que cerrar por falta de ventas y liquidez.

Para tener una idea más concreta del impacto, un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) revela que 8 de cada 10 negocios de América Latina y el Caribe están siendo fuertemente afectados por la crisis. Las empresas con menor trayectoria son las más afectadas, mientras que los emprendimientos del sector tecnológico y las empresas jóvenes más dinámicas han sido afectados en una menor medida.

La emergencia ha generado que se presenten diversas dificultades para los pequeños negocios, por ejemplo: retrasos en la producción por falta de personal, brechas para acceder a insumos por ausencia de transporte, así como, que no puedan operar a distancia y atender pedidos por Internet por falta de recursos.

Como resultado, miles de peruanos han perdido su fuente de ingresos diaria. Datos de INEI indican que, entre marzo y mayo, más de 2.3 millones de personas quedaron desempleadas solo en Lima Metropolitana. Para mantenerse durante la crisis, muchos han tenido que recurrir a préstamos o a sus ahorros. Una investigación del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) realizada en mayo de este año, señala que el 75% de peruanos usó sus ahorros para sobrevivir a la crisis, siendo esto más frecuente entre trabajadores independientes.

¿Cómo reducir el impacto de la pandemia en mi negocio?

Con el fin de proteger los negocios y minimizar el impacto de la COVID-19, Jack Burga, jefe de inclusión financiera de CARE Perú, aconseja que lo primero que se debe hacer es buscar refinanciar las deudas, para ello, hay que fijarse en tres aspectos principales:

  1. La tasa de interés efectiva de la refinanciación.
  2. El plazo en el cual se realizará la refinanciación.
  3. La cuota mensual a pagar, que no debería ser más del 40% de la utilidad real de la empresa. Este factor es importante pues se necesitará al menos otro financiamiento para cubrir el capital perdido y lo óptimo es que esta cuota se pague con otro 40% de la utilidad. Así, finalmente se puede tener al menos un 20% para reponer el capital perdido.

Además de esto, es vital amoldarse a las nuevas tendencias del mercado en este nuevo contexto, que ahora requiere mayor presencia en redes sociales y la incorporación de comercio electrónico.

Para empresas que recién empezarán a incorporar la tecnología en sus modelos de negocio, lo recomendable es que busquen apoyo para crear una página en Facebook y manejar la comunicación por WhatsApp. Asimismo, deberían empezar de forma segura, ofreciendo productos que están embolsados y con cobranza contra entrega.

Finalmente, pueden adherirse a programas del Ministerio de Producción para llegar a más personas. En el caso de las bodegas, por ejemplo, existe el programa “Tu empresa”, que cuenta con una página y una aplicación que permiten mostrar los productos e indicar la ubicación del negocio.

En CARE Perú, sumamos esfuerzos para fomentar la reactivación económica de los pequeños negocios. Por esta razón, con el apoyo de Coca Cola, hemos creado el Kit CARE, un producto que, además, trabaja el área de nutrición, reforzando la alimentación saludable de niñas, niños y mujeres.

El Kit consiste en proveer a las familias peruanas de información nutricional, recetas para el día a día y de una canasta de alimentos no perecibles, a la cual pueden acceder en bodegas cercanas. Con este proyecto, contribuimos con la seguridad alimentaria de más de 800 hogares de las regiones de Arequipa, Junín, Lima y Piura; y promovemos el crecimiento de los emprendedores afectados por la coyuntura de la COVID-19.

Una alimentación balanceada, sumada a una adecuada higiene, reduce los riesgos de contraer enfermedades como diabetes, cardiopatías y obesidad. Sigue estos consejos para comer de forma segura y nutritiva.

Todo lo que comemos afecta a nuestro organismo, sea de manera positiva o negativa, por eso, debemos tener especial cuidado con nuestra dieta diaria. Una buena alimentación nos protege de la malnutrición y de las enfermedades no transmisibles, tales como las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes y el cáncer, como menciona la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En el contexto actual de COVID-19, es todavía más importante comer bien. Aunque no se ha confirmado que determinadas dietas reduzcan las posibilidades de contagio, una alimentación balanceada contribuye, entre otros puntos, a mantener un sistema inmunológico saludable, reduciendo el impacto del virus en nuestro cuerpo.

Además, si incluimos el ejercicio diario y la ingesta de frutas y verduras, disminuiremos el riesgo de sufrir obesidad. Recordemos que las personas con diabetes, con el sistema inmunitario debilitado y con obesidad tienen mayor riesgo de presentar complicaciones por este nuevo virus.

La OMS resalta que los hábitos alimentarios saludables inician en los primeros años de vida. De hecho, la leche materna es el primer alimento nutritivo para los bebés, esta favorece a su sano crecimiento y mejora su desarrollo cognitivo. Es esencial que las niñas y niños aprendan a alimentarse de forma saludable y que conozcan los beneficios de hacerlo. Así, podrán crecer sanos y serán conscientes de la importancia de mantener una dieta balanceada también en la adultez.

Consejos para una alimentación saludable

Una alimentación adecuada y suficiente contribuye con el mantenimiento y mejora del estado de salud y nutrición. Paul Lucich, jefe de nutrición de CARE Perú, resalta que, para contar con una alimentación saludable, debemos:

  • Consumir diariamente frutas y verduras de distintos colores, y de preferencia de la estación.
  • Comer diariamente un alimento de origen animal, como carnes, vísceras, sangrecita, pescado, huevos y lácteos.
  • Incluir menestras, tanto como plato principal, como ingrediente de otras preparaciones como ensaladas.
  • Disminuir el consumo de azúcares en comidas y bebidas.
  • Consumir con moderación arroz, pan y fideos.
  • Disminuir el consumo de sal en las comidas.

Higiene para prevenir enfermedades

La higiene diaria contribuye a mantener un buen estado de salud. En ese sentido, lavarse las manos es crucial para prevenir infecciones respiratorias y diarreicas. Al hacerlo, evitamos que los microbios y virus se propaguen, incluido el causante de la COVID-19. Para hacerlo de forma correcta, debemos refregar las manos por al menos 20 segundos empleando agua y jabón. Una vez terminado este proceso, se deben secar por completo.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indican que los momentos más importantes para lavarse las manos son antes, durante y después de preparar alimentos, antes de comer, al tratar una herida, después de ir al baño, de toser o estornudar, así como, luego de cambiar pañales, tocar animales, manipular alimentos para mascotas o tocar la basura.

Se debe tener especial cuidado con la higiene cuando se preparan alimentos. Al cocinar, debes lavarte las manos frecuentemente, en especial, después de manipular carne, aves, pescado o huevos crudos, así se evita la contaminación cruzada. De igual forma, se deben lavar bien los alimentos antes de prepararlos y desinfectar las mesas de cocina antes y después de ser usadas.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alerta que la falta de medidas de higiene corporal puede ser causa de enfermedades como la sarna o escabiosis, la micosis o los hongos. Para evitarlo, debemos bañarnos diariamente, secar bien todas las partes del cuerpo, cambiar cada día las prendas de vestir que están en contacto con la piel, mantener las uñas limpias y cortas, y lavar el cabello con champú de forma frecuente.

No menos importante es la higiene bucal. Para evitar las caries y posibles infecciones debemos cepillar los dientes al levantarnos, antes de dormir y después de cada comida. Asimismo, evitar los excesos de golosinas entre comidas y visitar al odontólogo periódicamente.

En CARE Perú, sumamos esfuerzos para garantizar y fomentar la alimentación saludable de niñas, niños y mujeres. Por esta razón, con el apoyo de Coca Cola, hemos creado el KitCARE, un producto que trabaja las áreas de nutrición y reactivación económica de los pequeños negocios.

El KitCARE consiste en proveer a las familias peruanas de información nutricional, recetas para el día a día y una canasta de alimentos no perecibles, motivándolas a realizar sus compras en bodegas cercanas. Con este proyecto, contribuimos con la seguridad alimentaria de más de 800 hogares de las regiones de Arequipa, Junín, Lima y Piura; y promovemos el crecimiento de los emprendedores afectados por la coyuntura de la COVID-19.