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El delivery: la nueva herramienta de los bodegueros ante la COVID-19

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En la búsqueda de nuevas formas de atender al público en este contexto de coronavirus, los pequeños negocios como las bodegas han empezado a incorporar las redes sociales y el comercio en línea para llegar a más personas y continuar sus ventas de forma segura, evitando el contacto directo con las personas.

Muchos de ellos han incluido el pago online como parte de su renovación, demostrando que la versatilidad es necesaria en los emprendimientos, sobre todo en momentos de crisis. La SUNAT estima que el comercio electrónico creció 50% e incluso, en ciertos rubros, superó el 100% durante la cuarentena. Para tener una idea, las ventas por e-commerce en el Perú sumaron más de 700 millones de soles durante la emergencia.

Las bodegas son los comercios preferidos por muchos peruanos debido a su cercanía y calidez en la atención, con el fin de mantenerse a flote, también han tenido que adaptarse. A la inclusión de redes sociales como parte de su estrategia de promoción, siguió la incorporación de las ventas online, con ellas, apareció también la necesidad del delivery.

Así, mientras la presencia en redes sociales en una oportunidad para tener más visibilidad y acercarse a viejos y nuevos clientes; el delivery es la herramienta final para cerrar las ventas.

¿Qué debo tener en cuenta para incorporar el servicio de delivery?

El delivery se ha convertido una herramienta necesaria en el mercado actual. La idea detrás es entregar un producto de forma rápida, segura y en buen estado, evitando que los consumidores salgan de casa y se expongan al virus. Negocios como los de comida rápida, bodegas con abarrotes o florerías necesitan incluirlo en sus procesos para no quedarse atrás en este contexto de emergencia.  

Antes de implementarlo, hay que tomar en cuenta lo siguiente: se necesitará una persona que atienda la página web, el Facebook o los pedidos telefónicos; también se requerirá de personal en moto o en auto para que realice la entrega; y se tendrá que comprar envases o bolsas que aseguren el buen estado y transporte de los productos.

Para tener éxito en este proceso, se debe contabilizar bien la cantidad de pedidos que se tienen al mes y según eso, contratar al personal motorizado. De igual forma, hay que establecer bien las zonas de reparto y calcular la cantidad de tiempo que demorará cada pedido, a ello, hay que agregar unos 10 o 15 minutos antes de dar la hora final aproximada al cliente, así se cubren imprevistos.

Otro punto a tener en cuenta, y quizá el más importante en cuanto a salud, es mantener un estricto proceso de seguridad y desinfección. De acuerdo con el Protocolo de bioseguridad para el reparto a domicilio de alimentos, elaborado por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), se debe cumplir lo siguiente:

  • El personal de transporte debe llevar consigo mascarilla, gel desinfectante para manos y desinfectante para superficies como el alcohol.
  • Este debe lavarse y desinfectarse las manos antes de recoger el pedido.
  • El pedido debe tener un precinto de seguridad que debe estar intacto al momento de la entrega.
  • Antes de cada entrega, la unidad de transporte debe ser desinfectada, al igual que el contenedor donde se colocan los pedidos.
  • Por ninguna razón se debe ingresar a la casa del cliente. Todo el proceso se ejecuta afuera.
  • Durante la entrega, lo primero que el repartidor debe hacer es desinfectarse las manos y verificar que el cliente cuente con mascarilla.
  • Si se paga con POS, se debe desinfectar la tarjeta, el POS y el lapicero que se usa para firmar.
  • Si hay pago en efectivo, deberá recibirse y darse el vuelto en una bolsa de plástico idealmente, evitando el contacto directo.
  • Mantener en todo momento un metro y medio de distancia con el cliente y evitar tocarse los ojos, nariz o boca.
  • Una vez de vuelta, el repartidor debe desinfectar el vehículo y el contenedor, desechar la mascarilla y lavar y desinfectar sus manos.

Siguiendo estos pasos no solo proteges a las personas que trabajan contigo, sino también a tus clientes, quienes valorarán cada uno de tus esfuerzos por realizar una venta segura.

En CARE Perú, sumamos esfuerzos para fomentar la reactivación económica de los pequeños negocios. Por esta razón, con el apoyo de Coca Cola, hemos creado el Kit CARE, un producto que, además, trabaja el área de nutrición, reforzando la alimentación saludable de niñas, niños y mujeres.

El KitCARE consiste en proveer a las familias peruanas de información nutricional, recetas para el día a día y de una canasta de alimentos no perecibles, a la cual pueden acceder en bodegas cercanas. Con este proyecto, contribuimos con la seguridad alimentaria de más de 800 hogares de las regiones de Arequipa, Junín, Lima y Piura; y promovemos el crecimiento de los emprendedores afectados por la coyuntura de la COVID-19.

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